Adaptaciones de galicismos en el español

Béchamel > bechamel, besamel, besamela

bécassine > becacina, becasina

carnet > carnet, carné

chalet > chalé, chalet

champagne > champán, champaña

crêpe > crep, crepe

entrecôte > entrecot, entrecó, entrecote

limousine > limusina, limusín

pasteuriser > pasteurizar, pasterizar

restaurant > restaurante, restaurán, restorán

tartelette > tartaleta, tarteleta

ballotade > balotada

consommé > consomé

marionnette > marioneta

appartement > apartamento

atterrissage > aterrizaje

adosser > adosar

admittance > admitancia

-ac > -aque: clac > claque

-ant > ante: épatant > epatante

-ard > -ardo: guépard > guepardo

-at > -ato: orphelinat > orfanato

-er > -ero: pionnier > pionero

-in > ino: angevin > angevino

-op > -ope: sirop > sirope

Amateur, au pair, baguette, boîte, boutique, brioche, fondue, forfait, maître, ménage à trois, mousse, prêt-à-porter, rentrée, toilette, troupe, souvenir o voyeur.

Siglo XVIII

-Términos militares y navales: brigada, brigadier, cadete, comandar, corbeta, desertar, equipar, fusil, obús, retreta.

-Términos de la moda: bisutería, boga, bucle, corsé, jade, modista, pantalón, satén, tisú.

-Términos del ámbito doméstico y la alimentación: botella, buró, cacerola, chalé, croqueta, frambuesa, galleta, grosella, hotel, merengue, sofá.

-Términos relacionados con el mundo práctico y el trabajo: bisturí, control, engranaje, hulla, lingote, resorte, útiles.

-Términos del mundo de la naturaleza: avalancha, chacal, pingüino.

-Otros términos: abonar, billar, coqueta, detalle, esternón, favorito, galante, galimatías, interesante, intriga, rango, silueta.

Siglos XIX-XX

-Términos de las finanzas y del comercio: bolsa, cotizar, cupón, endosar, explotar, ficha, financiero, finanzas, garantía, letra de cambio, lote, postal.

-Términos del vocabulario técnico: aterrizaje, aviación, bicicleta, biela, bloque, bobina, bujía, camión, cremallera, descapotable, garaje, rodaje.

-Términos de la política: burocracia, comité, complot, debate, parlamento, patriota, personal, reportaje, rutina, tomar acta.

-Términos relacionados con la moda y el aspecto personal: babucha, beige, blusa, canesú, chaqueta, frac, levita, maquillaje, maquillarse, marrón.

-Términos relacionados con la vida doméstica y los alimentos: besamel(a), bidé, consomé, coñac, cruasán, champán, champiñon, damajuana, ducha, escalope, flan, parqué, paté, quinqué, restaurant(e), somier, suflé, vitrina.

-Términos de entretenimiento: acordeón, clisé, debut, debutar, doblaje, film, filmar, ruleta.

-Términos de la vida urbana: boutique, bulevar, quiosco.

-Otros términos: bebé, braza, camuflaje, carné, entrenar, esquí, gripe, pelotón, turismo, turista.

Afiche: Cartel
Avant-garde: Vanguardia
Bricolaje (“bricolage”): actividad manual no profesional destinada al arreglo o decoración de una casa.
Brasier: Hoguera, Sostén

Broche: Instrumento para enganchar una cosa a la otra
Cabaret: Sala de fiestas, cabaret.

Champaña: Bebida
Chef: cocinero.
Chofer: Conductor
Chovinismo (“chauvinisme”): patriotismo exagerado.
Cliché: Estilo.

Colonia: perfume de hombre
Collage: composición artística de pegados.
Complot: conspiración, confabulación, maquinación, intriga.
Coqueta: Mujer que busca atención.
Crepa
Croqueta
Dossier: informe.
Debut (“début”): estreno.
Elite (“élite”): grupo selecto de personas.
Gabardina: Prenda ligera de abrigo hecha de tela impermeable
Gendarme: Oficial militar
Gourmet: Gastronomía.

Hotel: Edificio donde pasar la noche
Menú (“menu”): (gastronomía) restaurante.
Pan: Objeto comestible
Peluche: oso de peluche
Perfume: Botella con liquido aromado
Potpourri: Pétalos y frutas secas que dan buen olor
Pupitre: Escritorio.

Rol (“rôle”): Función, papel.

Première: Estreno, Principal.

Raqueta: Instrumento que sirve para golpear un objeto.

Suflé: Comida.

Suite: (suite) Compartimiento.

Tarta: Comida.

Tenis: Deporte.

Vedette: bailarina principal, o una de las principales, en espectáculos de revista Vedette.

Femme fatale

Mardi Gras

Déjà vu

Savoir faire

Tableau

Voilà.

Fuentes

http://www.americanismos.com/ejemplos-de-galicismos

http://www.azurworld-colombia.co/general/los-galicismos-palabras-de-origen-frances-en-espanol

Ejemplos definidos por el diccionario oficial

Bloque (de fr. bloc y este del neerl. blok.), 7. Edificio que comprende varias casas de la misma altura y de características semejantes (DRAE, 2001).

La primera documentación del lema bloque aparece en 1884: “trozo grande de piedra sin labrar (DRAE, 1884)”. El uso de esta voz procede, según el diccionario académico, de la palabra alemana block. Ete se mantendrá hasta la edición de 1927 en la que se añade una nueva acepción pero que, de nuevo, aún no tiene que ver con la vivienda: “grupo o partido ue compacto y unido defiende a un ministerio (RAE, 1927)”. En la edición de 1947, en cambio, aparecen dos nuevas acepciones: “sillar artificial hecho de hormigón” y “paralelepípedo rectangular de materia dura” así como una locución, en bloque para referirse a “en conjunto, sin distinción”. A partir de 1956, el lema bloque es considerado un galicismo, bloc, que ha entrado en el español a través del germanismo block. Hasta la edición de 1979, bloque será utilizado con la acepción actual de “edificio que comprende varias casas de la misma altura y de características semejantes (DRAE, 2001)”.

Buró (del fr. bureau). Mueble para escribir, a manera de cómoda, que tiene una parte más alta que el tablero, provista frecuentemente de cajones o casillas. Se cierra levantando el tablero o, si este es fijo, mediante una cubierta de tablillas paralelas articuladas (DRAE, 2001). Esta voz fue propuesta para la contestación del concepto de “escritorio” y coincide con la propuesta por el diccionario académico en la primera acepción de su vigésimo segunda edición. No obstante, sería conveniente observar cuál ha sido la situación de este vocablo a lo largo de su historia lingüística. El primer testimonio aparece en octava edición del diccionario académico, con la acepción, únicamente, de “Papelera. Voz tomada del francés (DRAE, 1837)”. En las ediciones de entre 1843 y 1869, en cambio, se define como “especie de cómoda o papelera: voz tomada del francés”. A partir de la duodécima edición primero, el origen etimológico aparece junto al lema (buró (del fr. bureau) y se completa con la acepción: “especie de escritorio o papelera, con tablero para escribir (RAE, 1884)”. La voz desaparece de las ediciones de entre 1914 y 1927 del diccionario sin dejar rastro alguno ni del étimo ni de su definición.Ya en 1983, buró se define con una entrada mucho más completa que las anteriores y se mantiene hasta la actualidad: “mueble para escribir, a manera de cómoda, que tiene una parte más alta que el tablero, provista frecuentemente de cajones o sillas; se cierra levantando el tablero o, si este es fijo mediante la cubierta de tablillas paralelas articuladas (DRAE, 1983)”.

Cómoda (del fr. commode), 1. Mueble con tablero de mesa y tres o cuatro cajones que ocupan todo el frente y sirven para guardar ropa (DRAE, 2001).

Hemos hallado esta voz ya en la segunda edición del diccionario académico donde se define cómoda como el “guardarropa casi cuadrado de madera fina y bien trabajada con tres, o cuatro cajones del mismo largo y ancho de la cómoda, en que se guarda ropa blanca, y también vestidos (DRAE, 1783)”; aunque no sin una modificación sustancial de su significado, en 1822 se completa: “en que se guarda la ropa blanca y de color”. Juntoa los cambios de significado de cómoda, la determinación de su étimo ha de variar de nuevo, esta vez en la edición de 1914, en la que se añade como préstamo adquirido del francés pero este, a su vez, “del lat. commodus”, cómodo, con la siguiente acepción: “Mueble con tablero de mesa y tres o cuatro cajones a propósito para guardar ropa, y que ocupan todo el frente (DRAE, 1914)”.

Ducha (del fr. douche, y este del it. Doccia, caño de agua), 3. Aparato o instalación que sirve para ducharse (DRAE, 2001).

En este caso, el origen etimológico y semántico del término que buscamos tiene que ver con la tercera acepción que propone el diccionario académico en su vigésimo segunda edición; no obstante, el lema ducha mantiene una relación directa con él ya en la edición de 1884 en la que se observa la acepción de “chorro de agua que en los baños medicinales se dirige con ímpetu a la parte enferma del ser humano” junto al origen etimológico del término: del fr. douche; del latín ducere, conducir (DRAE, 1884)”. Hasta esta fecha, la denominación de ducha aparecía en relación con “1. Lista en los tejidos. 2. En la Mancha, la banda de tierra que siega cada uno de los segadores caminando línea recta hasta llegar al fin de la heredad (DRAE, 1852)”. A partir de la decimocuarta edición, aparecen dos entradas independientes para definir el lema; en la primera, se mantiene la etimología y el significado de ducha como “chorro de agua (…)” procedente del “fr. douche; este del ital doccia y este del lat ducere (DRAE, 1914)” y, en la segunda, se añaden los significados anteriormente citados (“lista en los tejidos. (2) En la Mancha (…)”). En 1925 aparece la acepción “Chorro de agua que se hace caer sobre el cuerpo para la limpieza o para el fresco (DRAE, 1925)” y se puede apreciar, además, la introducción del verbo duchar. La acepción a la que hacemos referencia en este trabajo no aparece hasta el año 1984, momento en el que se generaliza el significado del aparato eléctrico en cuestión.

Exprés (del fr. exprès), 1. Dicho de ciertos electrodomésticos o del café: rápido (‖ que se hace o sucede muy deprisa) (DRAE, 2001). El adjetivo exprés se obtuvo como respuesta al concepto “olla rápida” u “olla exprés”.

La primera aparición de este préstamo procedente del francés se observa en 1927 aunque con una definición diferente, relativa al “expreso, dicho del tren” y a “mensajerías, empresa de transportes (DRAE, 1927)”. No obstante, a partir de la vigésima edición, exprés designa a “Expreso, dicho del tren. Aplícase a otras palabras con el mismo significado de “rápido”, particularmente en olla, cafetera y café exprés(RAE, 1984)”. La procedencia etimológica de exprés no será propuesta por la Academia hasta la vigésimo primera edición del diccionario, donde se confirma su origen francés.

Garaje (del fr. garage), 1. Local destinado a guardar los automóviles (DRAE, 2001).

Este término procedente del francés aparece, por primera vez, en la edición de 1927 del diccionario académico y se mantiene como tal hasta la decimotercera con la acepción de “cochera donde se guardan los automóviles (DRAE, 1927-1947). Aunque el origen y la definición son muy similares a la actual, llama la atención el mantenimiento de la ortografía garage hasta la decimoctava edición del diccionario.

Servilleta (del fr. serviette, con infl. de servilla), 1. Pieza de tela o papel que usa cada comensal para limpiarse los labios y las manos (DRAE, 2001).

La voz servilleta aparece ya en la primera edición del DRAE con el significado de “lienzo como de tres cuartas o vara en cuadro, que sirve en la mesa sobre los manteles (de cuya tela suele ser regularmente) para evitar el mancharse con el manjar, o vianda, y limpiar lo que de ella se pega a los dedos o a la boca. Pudo decirse así de la voz servir, porque sirve (DRAE, 1739)”. Esta acepción se mantiene hasta la octava edición en la que se especifica que servilleta es el “lienzo como de tres cuartas o vara en cuadro, que sirve en la mesa para limpieza y aseo de las personas (DRAE, 1837)”. En 1899, en cambio, se propone el latín “servare, resguardar” y se define servilleta como el “paño de lienzo o algodón, que sirve en la mesa para aseo y limpieza de cada persona (DRAE, 1899)”. En 1950, la definición del lema se limita a: “pedazo de tela que sirve en la mesa para aseo de cada persona (DRAE, 1950)” y se cambia la descripción de servilleta como “pedazo de tela” a “paño de lienzo, algodón u otra materia (DRAE, 1950)”. No es hasta la vigésimo primera edición cuando se confirma el origen francés de la voz.

Sofá (del fr. sofá), 1. Asiento cómodo para dos o más personas, que tiene respaldo y brazos (DRAE, 2001).Es en 1843 el año en el que el diccionario académico admite la voz sofá como el “canapé más ancho y cómodo que los comunes (DRAE, 1843)” aunque sin precisar su origen etimológico; será en la duodécima edición donde se propone “del ár. cofa, banco (DRAE, 1884)”. Aunque durante sucesivas ediciones la palabra modifica su significado “asiento cómodo para dos o más personas, que tiene respaldo y brazos (DRAE, 1925)”, “asiento con respaldo y brazos para dos o más personas (DRAE, 1950)”, no es hasta la decimoctava edición cuando se acepta que, aunque de origen árabe, sufra, la recepción de la voz sofá procede del francés; además, se propone la definición actual: “Asiento cómodo para dos o más personas que tiene respaldo y brazos (DRAE, 1956)”. A partir del año 1992, se confirma una única etimología de la voz, el francés y, además, con la definición actual.

Vitrina (del fr. vitrine), 1. Escaparate, armario o caja con puertas o tapas de cristales, para tener expuestos a la vista, con seguridad y sin deterioro, objetos de arte, productos naturales o artículos de comercio.El uso de esta variante aparece a finales del siglo XIX, en la edición de 1899. En ella se especifica su etimología, (del fr. vitrine) y se propone, además, la siguiente definición: “escaparate, armario o caja de forma de pupitre y con puertas o tapas de cristales, para tener expuestos a la vista, con seguridad y sin deterioro, objetos de arte, productos naturales o artículos de comercio (DRAE, 1899)”, una descripción, por otra parte, muy similar a la que se conserva en la actualidad. En la edición del 1914, en cambio, el étimo sigue siendo francés, pero según la edición del diccionario académico, este llega a la lengua española a través el latín, vitrum, vidrio (DRAE, 1914) y se propone la definición que se conserva en la actualidad.

Contexto histórico de la influencia francesa a España y América Latina

Los contactos entre Francia y España, que se han prolongado –con mayor o menor intensidad– desde la Edad Media hasta nuestros días, han sido desde siempre múltiples y variados, reflejándose en el aspecto lingüístico a través de la impronta del francés en el castellano. Así, a pesar de que sus momentos de auge fueron los siglos XVI y XVIII, la conjunción de diversas circunstancias, como son la contigüidad geográfica, el prestigio cultural, su posición central en Europa, su riquísima tradición y su condición de lengua de cultura, ha llevado a que la influencia de la lengua francesa en la española no se haya circunscrito, como ha sucedido en otros casos, a un lapso de tiempo limitado y determinado, sino que su acción ha sido continua.

La introducción en España de las primeras lexías transpirenaicas fue consecuencia de las relaciones políticas, religiosas y comerciales que se establecieron a partir de los siglos XI y XII con el país vecino, incrementadas por las peregrinaciones a través del «camino francés» a Santiago de Compostela. Hay que destacar asimismo en este período la tarea que llevaron a cabo los monjes de Cluny y, más tarde, los de Cîteaux, en la expansión de los artes románico y gótico, con la consiguiente difusión del vocabulario relativo a estas corrientes, así como el papel que desempeñaron las traducciones al español de textos literarios franceses, pues contenían numerosas voces galicadas.

La participación de los franceses en las campañas militares de la Península en la Reconquista y los intercambios comerciales entre los dos países se añaden a la reforma monástica y religiosa de este siglo para contribuir a la interferencia lingüística: batalla, esgrimir, etc. De este modo, pues, todas las capas de la sociedad española experimentan la influencia francesa entre los siglos XI y XIII, influjo que se manifiesta externamente por enlaces matrimoniales entre las cortes respectivas de los dos países.

“Quizá el más notable galicismo medieval es probablemente el término español, nacido como apellido en el Sur de Francia, y como tal llevado al sur de los Pirineos por inmigrantes francos” (Cano Aguilar 1988: 65).

La época de supremacía de «lo francés» fue el siglo XVIII, en virtud del prestigio de esta civilización, la propagación de las ideas de la Ilustración y de la Revolución francesa, y la imitación de la moda de París. Durante la centuria siguiente, prosiguió la entrada de galicismos en el castellano peninsular, a la que hay que sumar la afluencia no sólo de voces, sino también de giros sintácticos de este mismo origen, por mediación del español de América.

El nacimiento del capitalismo, por un lado, y de la industrialización, por otro, provocan la creación de un nuevo léxico adaptado a estas nuevas realidades. Numerosas palabras del mundo de las finanzas y del comercio, así como todo un vocabulario técnico, burocrático y político se inspiran del francés. Las esferas del entretenimiento, del vestido, de la alimentación y de la vida doméstica siguen nutriendo al español como en épocas anteriores. El Modernismo y la Generación del 98 son corrientes literarias españolas que aparecen en los albores del siglo XX y que introducen motivos poéticos y procedimientos estilísticos inspirados de otras literaturas, sobre todo de la francesa.

En lo que concierne a la Edad Contemporánea, si bien la importación lingüística del francés pareció eclipsarse debido a la masiva entrada de anglicismos norteamericanos a partir del final de la Segunda Guerra Mundial, su influjo sigue siendo determinante, bastante más de lo que podría parecer a simple vista.

Por otra parte, no hay que olvidar que el francés viene desempeñando, desde el siglo XIX, un papel importantísimo como vía indirecta para la introducción de anglicismos, hasta el punto de que algunos de los términos de esta procedencia que llegan al castellano a través de ese filtro presentan ciertos rasgos lingüísticos que no poseían originariamente y que han adquirido a su paso por la lengua francesa. Este es el caso, entre otros, de la alteración ortográfica que muestran los galicismos bondage (cuyo étimo remoto es el inglés boundage), rallye (que procede de la palabra inglesa rally), o del verbo liftar (que el francés tomó en su día de la forma verbal inglesa lift).

Otra demostración palpable de la función mediadora del francés es la acuñación de lexías o de expresiones formadas total o parcialmente por elementos de la lengua inglesa, pero no utilizados de ese modo por los anglófonos; son los denominados pseudo-anglicismos o falsos anglicismos, que luego han viajado hasta el español y en él se han establecido, como sucede con las palabras auto-stop o recordman, por citar tan sólo dos supuestos. Especialmente productiva en francés, lengua en la que ha adquirido el rango de sufijo vivo, es la partícula inglesa -ing, que sirve para designar principalmente el lugar donde se produce la acción, valor este desconocido en el idioma originario, tal como lo ilustran las voces parking y camping; o que también puede distinguir la propia actividad, como es el caso de footing, significante de apariencia inglesa pero inexistente en esa lengua (cf. Guilbert 1959: 281, Trescases 1982: 20-28 y 1983: 87-96, entre otros).

Por último, no podemos dejar de señalar que la condición de lengua de cultura que ostenta el francés lo convierte, asimismo, en lengua intermediaria en la incorporación de palabras de procedencias variadas. Valgan como ejemplo de ello la voz esquimal-aleutiana anorak, el sustantivo ruso blinis o el vocablo noruego ski.

Fuentes:

Curell, C. (2005). Presencia del francés en el español peninsular contemporáneo. Servicio de Publicaciones Universidad de la Laguna. Recuperado de ftp://tesis.bbtk.ull.es/ccssyhum/cs207.pdf

Desjardins, M. (2007). Breve estudio de los galicismos a través de la historia. Section d’études hispaniques. Université de Montreal, Février 2007. Recuperado de: http:// dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3303435.pdf

Fernández de Molina, E. (2014). La presencia de voces foráneas en el campo semántico de la vivienda: Análisis descriptivo sobre el uso de préstamos y extranjerismos. (Grupo de investigación DIALEX (El habla en Extremadura), Universidad de Extremadura). Recuperado de: http://digitum.um.es/xmlui/handle/10201/40382

 

¡Hola a todos!

Este blog tratará de los galicismos en el idioma español: ¿Cuáles son los principales galicismos empleados específicamente en el español de Costa Rica? ¿Cuál ha sido su evolución a lo largo de la historia? ¿De que períodos o siglos datan los diferentes galicismos que son comúnmente utilizados en Costa Rica? Estos serán los aspectos del tema que serán abordados aquí. El motivo del tema es de cultura general.